domingo, 20 de noviembre de 2011

Evolución del Reloj


Horas, minutos, segundos...
Fracciones del día que nuestra civilización mide ansiosa como un registro de actividad constante, o de quietud silenciosa. Desde tiempo inmemorial, los humanos tratamos de contabilizar el paso del tiempo para organizar nuestra vida y ordenar nuestro destino. Las civilizaciones antiguas lo hacían ligándolo a la alternancia del día y la noche, así como a los ciclos de la Luna. Pero poco a poco el ingenio de nuestros antepasados fue creando aparatos capaces de fraccionar los periodos de luz y tinieblas con exactitud creciente. El reloj entraba en escena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario